María Jesús Álava Reyes, autora del libro ‘La Inutilidad del sufrimiento’ nos enseña que aprender a vivir de manera positiva es encaminarnos hacia la ilusión y encontrar salidas a nuestras situaciones. En este libro expone los errores a evitar y las principales reglas de oro a seguir.
Errores a evitar:
a) Sufrir inútilmente: el sufrimiento inútil provoca un desgaste exagerado a nivel físico, una
irritabilidad creciente a nivel psíquico y un desplome enorme de nuestro control emocional.
En resumen: sólo hay un sufrimiento positivo; el que te hace reaccionar pronto y facilita que,
sin hundirte, aprendas de la situación vivida, e incorpores un nuevo recurso al repertorio de
tus conductas.
b) “Darle vueltas” a un hecho que ya ha pasado: no siempre que le damos vueltas a un hecho
estamos aprendiendo de él, a veces justamente hacemos lo contrario, y sólo conseguimos
¡hundirnos y condicionarnos negativamente para cometer los mismos errores!
c) No aceptar lo inevitable.
d) Complicarse la vida inútilmente.
e) Expresar “todo” lo que pensamos.
f) Creer que siempre estamos en posesión de la verdad.
g) No confiar en nosotros mismos, o pensar que la solución está en los demás.
h) Echar la culpa de lo que nos pasa a los que nos rodean.
i) Querer arreglar las cosas, efectuando cambios drásticos en nuestra vida (separarnos, dejar el
trabajo actual, cambiar de casa, de ciudad…).
j) Vivir las contrariedades y los imprevistos como tragedias.
k) Pensar que “lo nuestro” no tiene solución.
l) Dejarnos contagiar por el pesimismo reinante.
m) Agotarse física y mentalmente. Pretender llegar a todos los sitios. No ser consciente de
nuestros límites.
Principales Reglas de Oro
a) Creer en nosotros mismos.
b) Intentar “sentirnos bien” cada día Reservarnos diariamente unos momentos de calma para
recuperarnos de los esfuerzos realizados y llenarnos de emociones positivas.
c) Ser conscientes que la felicidad está en “nuestras manos”.
d) Seguir confiando en nosotros en los momentos difíciles y convertir las crisis en nuevas
oportunidades.
e) “Coger distancia”, para ser objetivos, y aprender a observar y actuar de forma racional:
además de facilitar nuestro autocontrol, fomenta la riqueza y el aprendizaje de las
experiencias, la racionalidad y el crecimiento del ser humano, su autoestima, la capacidad de
autoafirmación, de seguridad personal, de comunicarse con otras personas, de relacionarse
socialmente, de pasar de la reactividad a la proactividad…
f) Convertir cada día en un nuevo aprendizaje.
g) Prevalecer el autocontrol en los momentos de irritación.
h) No insistir en los errores de siempre.
i) Aprender a ser realistas. Conocer nuestras posibilidades y nuestras realidades.
j) Premiarnos “de vez en cuando” y siempre que nos encontremos en “baja forma”.
k) Utilizar el sentido común.
l) Fomentar el sentido del humor: el humor seguramente es el antídoto por excelencia contra la
enfermedad; constituye la mejor prevención ante las dificultades; potencia nuestras defensas
físicas y psíquicas; desarrolla nuestro equilibrio y seguridad; favorece nuestras relaciones
sociales y nuestra autoestima; agudiza nuestro ingenio; nos defiende de los pesimistas, de los
derrotistas, de los agresivos o imperativos, de los “tristes de solemnidad”…; en definitiva,
“el humor es uno de los principales aliados de nuestra vida”.
m) Asumir, de verdad, que estamos aquí para aprender a ser felices, no para sufrir.
Autora: María Jesús Álava Reyes