En consulta enseño casi a diario una técnica muy potente para combatir la ansiedad. Atenúa tanto los síntomas en nuestro cuerpo (taquicardia, disnea, dolor en el pecho… como en nuestra mente (rumiaciones, pensamientos obsesivos). Técnica transportable, gratuita y muy efectiva. Quiero recordarte también, que sería bueno para ti, averiguar de dónde viene esa ansiedad para poder sacarla de encima para siempre.  

¿Cómo realizamos la respiración abdominal o diafragmática?

Esta respiración la puedes practicar en distintas posiciones, para comenzar la más recomendable es la posición de cúbito supino. Tendido/a boca arriba flexionamos las rodillas, separas los pies unos 20 cm, dirigiéndolos suavemente hacia fuera. La columna vertebral recta.

Coloca una mano sobre el abdomen y la otra sobre el tórax.

Coge aire lentamente y profundamente por la nariz haciendo llegar este aire hasta el abdomen. Sácalo por la boca haciendo un ruido suave y relajante.  El tórax se moverá sólo un poco, a la vez que el abdomen se hinchará y deshinchará.

Respira de forma lenta y profunda de forma que el abdomen ascienda y descienda.

Realiza de 5 a 10 minutos de respiración abdominal al día, acostada o de pie.

Una vez que domines la técnica, practícala cada vez que notes que te vas a poner tensa.

¿Te atreves a realizar estos ejercicios?

Tumbada boca arriba, respiro diferentes fragancias, un bosque, flores, la salitre del mar. Sintiendo que mi barriga infla como un balón y se desinfla

Tumbada boca arriba, respiro tranquila y me imagino que estoy en mi lugar preferido, que me aporta serenidad y seguridad.

Imagino que durante mi respiración, en el momento que exhalo aire, expulso mis problemas y mis tensiones, mientras que cuando inhalo aire, introduzco dentro de mi energía y optimismo.

Verás que al principio es un poco complicado, pero cuánto más practiques, los resultados aparecerán enseguida. Recuerda que tú puedes y que sí eres capaz.

Beatriz Millán Coira

Psicóloga y directora del Gabinete Psicología y +

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