Los guiones sexuales son esquemas mentales que nos dicen lo que se “debe” hacer a la hora de mantener relaciones sexuales con otra persona. En general, desde la sociedad nos llegan mensajes sobre lo que “tiene” que pasar. 

En las relaciones hetero, el guion suele tener dos elementos clave: la penetración vaginal y el orgasmo. Muchas veces podemos sentir que sin ellos la relación sexual no ha sido “completa” pero, en realidad, la sexualidad es todo aquello que nos produce placer, todo aquello que nos aporta sensaciones positivas, desde el deseo y el consentimiento. Es verdad que la penetración es sexualidad, pero también lo son las caricias, los besos o las miradas. 

A nivel social pueden hacernos sentir que una buena vida sexual se mide en base al orgasmo y la penetración. Podemos ver el ejemplo en los bien conocidos y mal llamados “preliminares”, que se suelen entender como todo aquello que se hace con el objetivo de excitar para poder llegar a la penetración. Sin embargo, no deberíamos concebirlos como una herramienta para llegar a un objetivo, si no como un fin en sí mismo. 

Es importante saber qué apetece en cada momento, comunicarlo y llegar hasta donde se quiera llegar, sin sentir la presión de cumplir el guion y sin sentirnos mal por ello, escuchando nuestro cuerpo y el cuerpo del otro, nuestros deseos y necesidades, disfrutando de nuestra sexualidad, no únicamente de la penetración y del orgasmo, sino también de todo lo demás. Sería bueno disfrutar de todo aquello que produce placer, sin pretender llegar a ningún objetivo concreto. 



Hablando con ellos. La sexualidad de los hombres hetero (Ana Lombardía)

Sandra Caseiro López, Psicóloga colaboradora del Gabinete Psicología y +

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