Las emociones tienen tres componentes:
- Cognitivo: serían los pensamientos sobre la propia emoción (“no me quiero sentir así”), o sobre la situación que dio origen a la emoción.
- Conductual: hace referencia a lo que hago cuando aparece la emoción (me voy a dar un paseo, me pongo música, doy golpes…)
- Fisiológico: las emociones también se manifiestan en el cuerpo, quizás un nudo en el estómago, en la garganta…
Por lo tanto, es importante que seamos conscientes de nuestros pensamientos y comportamientos ante las emociones. Éstos pueden ayudarnos a gestionar la emoción y que su intensidad disminuya, o todo lo contrario, pueden aumentar la intensidad de la emoción. Si nos decimos cosas que no nos ayudan y nuestros comportamientos son dañinos, nos vamos a sentir peor.
Es muy importante lo que nos decimos sobre lo que sentimos, y lo que hacemos con ello.
Sandra Caseiro López
Psicóloga colaboradora del Gabinete Psicología y +
Parte 2