Para empezar… ¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una respuesta básica de tu cuerpo. Una reacción normal y adaptativa que pone en marcha tu organismo ante algún peligro o amenaza real o aparente. Es un mecanismo de defensa.

¿Cuándo puede aparecer ansiedad?

Podría aparecer de forma normal ante situaciones que pueden suponer un peligro o una amenaza, tanto real como imaginaria. Por ejemplo, ante una prueba médica, una entrevista de trabajo, tener que tomar una decisión importante o hablar en público… todas estas son situaciones que pueden provocar ansiedad.

A veces, puedes tener la sensación de que la ansiedad ha aparecido sin ninguna causa o peligro, sin embargo, son muchos los motivos que pueden influir en su aparición: un pensamiento, una imagen, estrés, la aparición de problemas o dificultades, algún suceso o alguna situación de gran impacto en tu vida… todos estos motivos podrían ser causas que se encuentran detrás de la ansiedad. En ocasiones, también puedes sentir ansiedad ante ciertas situaciones, probablemente unido a esto están ciertas experiencias traumáticas por las que has pasado anteriormente, y te han dejado una pequeña herida de la que tú no te habías dado cuenta.

¿Qué puedes sentir cuando tienes ansiedad?

Posibles síntomas de la ansiedad:

  • A nivel corporal: Cansancio, pitidos en los oídos, dolores de cabeza, visión borrosa, sequedad en la boca, sensación de ahogo, tensión muscular, en el cuello, en los hombros…, palpitaciones, opresión en el pecho, respiración acelerada, más rápida y menos profunda, mareos, estómago revuelto, sudor excesivo en las manos, ganas de orinar, agarrotamiento y molestias en las piernas, entumecimiento y hormigueos, sensación de debilidad o cansancio…
  • A nivel cognitivo: pensamientos de “no voy a poder soportarlo”, “esto es horrible”, “no puedo más”, “¿qué me está pasando?”… que aparecen como pensamientos automáticos (y estos habitualmente no son reales), mayor inestabilidad emocional, mayor dificultad para la atención, concentración, memoria…
  • A nivel comportamental: es frecuente que ante la ansiedad lleves a cabo conductas de huida o de evitación por miedo a que algo salga mal, a que te critiquen… aunque esta evitación no es una buena solución a largo plazo. Por el contrario, la ansiedad también te puede llevar a la acción, limpiar más de lo necesario, inspeccionar de forma repetida si las puertas están cerradas, hablar más rápido de lo habitual…

Es frecuente que al no comprender lo que te está pasando, tus síntomas, tus sensaciones corporales, aumenten, te asustes todavía más, y aparezcan pensamientos del tipo de “me voy a morir”, “me está dando un ataque”, “me estoy volviendo loco”… y a su vez, este tipo de pensamientos pueden provocar un aumento de tu ansiedad. En estas situaciones debes de recordar que la ansiedad tiene su función.

Su función. ¿Para qué siento ansiedad?

La ansiedad es una señal que tu cuerpo te envía, te dice que algo te está pasando, que algo te tensiona o intranquiliza. Ej. ver un tigre, tener una primera cita después de varias fallidas…

Y… aunque los síntomas de ansiedad pueden llegar a ser muy desagradables e incómodos, no te dañarán, su función es protegerte. Te avisa de que algo está ocurriendo.

El propósito o función de la ansiedad es siempre proteger al organismo, no dañarlo.

Recuerda: La ansiedad no puede durar para siempre, ni aumentar tanto que llegue a producirte daños.

Tu cuerpo está preparado para ello y volverá de nuevo a un estado de normalidad.

¿Cuándo la ansiedad puede suponer un problema?

Cuando experimentas ansiedad de forma constante y con alta intensidad, cuando los síntomas son desproporcionados de tal manera que interfieren en tu vida diaria, limitándote y/o bloqueándote, sin poder relajarte y desconectar, la ansiedad deja de ser un mecanismo de ayuda y puede comenzar a ser un problema.

Cuando la ansiedad, como una señal de alarma que es, se mantiene en el tiempo, puede que nos esté intentando dar algún tipo de información, avisándonos de que hay algo en nuestra vida a lo que debemos de prestar atención, algo que debemos de revisar.

Puesto que la ansiedad es un mecanismo de tu cuerpo, que te ayuda ante situaciones de peligro o amenaza real o aparente, el objetivo consiste en identificar la ansiedad para gestionarla y poder conocerte más a ti mismo y a partir de ahí, poder reducirla poco a poco para que tu vida sea más fácil.

Cristina Domínguez Barcala

Psicóloga colaboradora del Gabinete Psicología y +

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