• Permítete tus sentimientos. Por la falta de comprensión del duelo animal, puede que sientas la obligación de actuar como si nada hubiera sucedido, pero es bueno expresar todas las emociones del momento, enfado, tristeza …
  • Rodéate de quienes sí te entienden, bien sea porque han tenido o tienen un animal en casa.
  • Recuerda a Pupi. En lugar de evitar hablar del tema, recuerda  al perrito  , aunque ya no esté físicamente, sigue teniendo su sitio en tú corazón.
  • Tener algún recuerdo de él, foto, juguete.
  • Escribe sobre tus sentimientos en una libreta
  • Enfócate en tu autocuidado .Si bien siempre es importante, en momentos como estos cobra mayor importancia. Busca momentos para darte un mimo (un pastelito, un baño con sales)..

Al final María, cuando se va una persona muy querida o bien una mascota seguimos teniendo una relación muy especial  con esa persona o mascota, pero esta relación es diferente. No cabe duda que tenemos muchos recuerdos positivos los cuales podemos traer al presente y disfrutar de ellos, así como  recuperar las mismas sensaciones. Quizá tardes un tiempo en disfrutar de ese legado emocional  que te proporcionó Pupi, pero no hay prisa. Antes debes  dejar fluir tus emociones que en ocasiones te harán sentir triste y en otras enfadada porque  crees que ya no está, pero SI ESTÁ , tienes un vínculo con Pupi  para toda la vida, está en tu corazón y en una memoria afectiva que no perderás jamás. El vínculo y todas las sensaciones positivas que viviste con él , formarán parte de tu seguridad para toda la vida. Y tu conexión con él, dice de ti, María, que eres una persona especial, sensible, predecible, amable y puerto seguro , con capacidad de conectar con el mundo de los peludos.

Creo María que tanto Pupi como tú habéis conectado al 100%, que ambos tuvisteis suerte de teneros.

Siento tu dolor, de corazón, pero ese dolor, María,  se transformará en algo increíble.  Un ABRAZO , Beatriz Millán

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