Algunas conductas, sobre todo en los adolescentes, pueden alertar de una posible dependencia a los aparatos tecnológicos, que pueden convertirse en una adicción. Entre los comportamientos que alertan de una posible adicción están:
• Pasar delante del ordenador más de cuatro horas al día.
• Preferir estar conectado a Internet, a realizar otro tipo de actividades.
• Cuando los encuentros con amigos se hacen cada vez menos frecuentes e incluso llegan a abandonar sus amistades para pasar más tiempo en el ordenador.
• Sentir la necesidad de conectarse constantemente a las redes sociales o al correo electrónico.
• Descuidar sus labores, perjudicando su rendimiento escolar o laboral.
• Reaccionar con irritación si se les interrumpe o se les impone limitaciones horarias con el ordenador.
• Incapacidad de salir a la calle sin el teléfono móvil, tener cambios de humor bruscos y tendencia al aislamiento.
• Gasto excesivo de dinero, muy superior al previsto inicialmente.